¿Alguna reforma de la Justicia?

justiciaDesde luego no ayuda que algunos políticos anuncien que son capaces de derogar leyes en cuanto lleguen al poder. Esto es algo que se viene anunciando desde hace bastante tiempo con la Ley de Educación, pero siembra de sospecha el que no hicieran lo mismo con otras leyes que se aprobaran mientras ellos no gobiernen.
La reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que parecía inminente, guarda ahora un extraño sueño. La Reforma del Código Penal parece alejada. Incluso la derogación de la Ley de tasas que anunció el nuevo ministro de Justicia Sr. Catalá no se la ve venir.
Si todo esto fuera poco, el gran pacto, necesario, para la despolitización de la Justicia se antoja cada vez más difícil, parece cada vez más alejada la utopía de la independencia de los poderes. El motivo de la dimisión/sustitución del Fiscal General del Estado nos es aún desconocido, los pactos/acuerdos/ con Cataluña y su desobediencia al Gobierno de la Nación tampoco son de dominio público.
La penúltima ocurrencia de los políticos de limitar el tiempo de la instrucción de los asuntos penales a seis meses y a 18 meses los de especial complejidad no hacen más que exponer en manos de quienes nos encontramos: si se llegara a dar una Ley similar, ¿qué ocurriría cuando se cumpliera el plazo si finalizar la instrucción? ¿se absolvería? ¿se penalizaría al juez instructor? ¿se enviaría la causa tal y como se encontrara al juez sentenciador? Desde luego es una de las ideas más absurdas.
El intento de agilizar la Justicia por la vía de quitar trabajo a los juzgados, impidiendo que mucha gente pueda acceder a la Justicia por el elevado importe de las tasas, es maléfico y malintencionado (como su creador), injusto y cruel, pero al menos es/fue posible, sin embargo el limitar por Ley el tiempo de la instrucción, así sin más es una bobada sin fundamento, pero a diferencia de hace unos años en los que cuando oíamos una tontería sabíamos que no se podría llevar a cabo, en la actualidad hasta la más absurda de las ideas nos hace temblar pues sabemos que puede llevarse a cabo (si el partido en el Gobierno piensa que le favorecerá en las urnas).

Otro ejemplo de hasta dónde puede llegar el mal hacer, es que se apartará al juez Pablo Ruz del Juzgado Central de Instrucción nº5, y su puesto saldrá a concurso bien nada que objetar si la Ley obliga a que se cubran los puestos de una determinada manera y con determinadas garantías, pero, ¿no se puede que dar el juez Ruz en el Juzgado Central de Instrucción nº5, ayudando y o asesorando al nuevo juez? Todos hemos visto, por ejemplo, jueces en prácticas en los juzgados, en los que hay dos jueces si es cierto que uno está ejerciendo de juez y el otro no, pero realmente ¿el Estado no puede sufragar el sueldo de Pablo Ruz para que pueda quedarse en el juzgado hasta que finalicen los asuntos que comenzó o “heredó”? además de los casos más mediático este juez instruye asuntos como el terrorismo islámico en nuestro pais. Nos van a hacer pensar que este juez no interesa a algún sector.

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