Absolutorias

1.- Ejemplos de sentencias en las que se absuelve.

Por declarar sin letrado

2.- Pero ¿qué es la absolución?

Pues siguiendo a Don Francisco Manuel Oliver Egea en su obra en La Ley, podemos afirmar de la absolución:

1.- CONCEPTO

La absolución es aquella resolución judicial que pone fin al procedimiento penal en virtud de la cual se declara la no responsabilidad de! acusado de los hechos que ha sido objeto de acusación. El concepto “procedimiento penal” hay que entenderlo en un sentido amplio, que abarcaría tanto a aquellos procedimientos iniciados por razón de la existencia de un delito como los iniciados por hechos tipificados como falta. El motivo por el que se puede absolver a una persona que ha sido acusada por el Ministerio Fiscal o por la acusación (particular o popular) puede ser doble: primero porque esa persona no haya intervenido en los hechos enjuiciados ni como autor, ni como cómplice o encubridor; es decir, que no haya participado en el delito o falta. y en segundo lugar, porque no haya existido infracción penal. En este último caso puede ser porque no se haya producido el hecho que ha dado lugar a la causa o porque no reúna los elementos típicos de la norma penal para poder ser aplicada. En cualquiera de estos casos el pronunciamiento debe ser absolutorio. Es necesario para una mejor comprensión de los principios procesales y procedimentales, así como las consecuencias que una sentencia absolutoria pueda tener, explicar la diferencia que existe entre el hecho punible y el delito. Lo que provoca el inicio de un proceso penal no es el delito, es el hecho acaecido, el cual en un momento determinado de la vida de ese proceso, debe ser calificado penalmente, lo que se conoce como “delito”. El hecho es el objeto del proceso y el delito es la calificación de ese hecho. Por ejemplo, la muerte de una persona a manos de otra, este supuesto tiene un hecho, que es el fallecimiento, lo que provoca el inicio del proceso penal, cuestión distinta es la calificación que posteriormente se le pueda dar: podrá ser un delito de asesinato o de homicidio. Como se puede ver, lo que verdaderamente delimita el objeto del proceso es la muerte de la persona.

El centro operativo en el que se mueve la sentencia es en una doble esfera: la penal, y además en la órbita de la responsabilidad civil. La comisión de un hecho que reviste los caracteres de delito o falta conlleva no sólo una responsabilidad penal del delincuente por el hecho cometido, sino también una responsabilidad civil por los daños o perjuicios que ese hecho ha podido provocar, debiendo resarcir al perjudicado lo sufrido por ese comportamiento delictivo (daño moral o material).
Sólo cabe la responsabilidad civil cuando se ha declarado previamente la penal, de ahí la importancia de la sentencia, tal y como se explicará posteriormente.

2.- FASES DE LA ABSOLUCIÓN

En nuestro procedimiento penal, por hechos tipificados como delito, existen dos fases muy bien diferenciadas: Una primera, de instrucción o investigación judicial de los hechos supuestamente delictivos y que han sido objeto de denuncia. Y, una segunda, de enjuiciamiento. En la primera fase, la cual se da inicio en el momento que la autoridad judicial tiene conocimiento de un hecho que puede revestir los elementos típicos de un delito, el juez recaba toda la información que es necesaria para determinar la imputación del presunto responsable de los hechos y preparar así el futuro juicio oral. En este momento procesal el juez debe determinar la participación que el denunciado ha podido tener en e! hecho objeto de instrucción, asegurar su presencia en el juicio, si fuere necesario, y asegurar las posibles responsabilidades civiles que ese mismo hecho pudiera originar. Una vez concluida esta fase, el juez instructor dicta auto de apertura de juicio oral y el imputado pasa a tener la condición de acusado, remitiéndose a otro órgano judicial las actuaciones para que proceda a su enjuiciamiento. Recibido el expediente penal con las piezas de convicción, es cuando se da inicio a la segunda fase, que tiene por finalidad determinar la culpabilidad o inocencia del acusado. Es en esta fase donde se van a practicar todas las pruebas necesarias para que el juez o tribunal dicte sentencia, que podrá ser condenatoria o absolutoria. No cabe un pronunciamiento distinto de éstos, ni resolución judicial diferente que la de sentencia (no puede dictarse auto de sobreseimiento por ejemplo). Sin embargo, en las infracciones calificadas como faltas sólo existe una fase que es la del juicio, sin que exista instrucción previa, aunque se aplican los mismos principios que para el enjuiciamiento por delito. Así el artículo 742 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal dispone que: “En la sentencia se resolverán todas las cuestiones que hayan sido objeto del juicio, condenando o absolviendo a los procesados, no sólo por el delito principal y sus conexos, sino también por las faltas incidentales de que se haya conocido en la causa, sin que pueda el Tribunal emplear en este estado la fórmula del sobreseimiento respecto de los acusados a quienes crea que no debe condenar.

También se resolverán en la sentencia todas las cuestiones referentes a la responsabilidad civil que hayan sido objeto del juicio.

Lo dispuesto en el párr. 5° artículo 635 sobre el destino de las piezas de convicción que entrañen, por su naturaleza, algún peligro grave para los intereses que en el mismo se expresan, será aplicable a las sentencias absolutorias. ”

En cuanto al contenido de la sentencia, el artículo 741 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, establece que “El Tribunal, apreciando, según su conciencia las pruebas practicadas en el juicio, las razones expuestas por la acusación y la defensa y lo manifestado por los mismos procesados, dictará sentencia dentro del término fijado en esta ley.

Siempre que el Tribunal haga uso del libre arbitrio que para la calificación del delito o para la imposición de la pena le otorga el Código Penal, deberá consignar si ha tomado en consideración los elementos de juicio que el precepto aplicable de aquél obligue a tener en cuenta”

Sobre la base de este artículo el tribunal sentenciador sólo puede fundamentar su sentencia valorando las pruebas practicadas en el acto del juicio oral yen aras al principio de contradicción e-inmediación. Ambos principios exigen que todas las pruebas puedan ser debatidas por las partes procesales y con cierta inmediatez, lo que facilita la labor de enjuiciamiento del tribunal.

Existen contadas excepciones en las que el juez o tribunal puede tener en cuenta pruebas realizadas en la fase de instrucción, y ante el juez instructor, como sería el caso de las pruebas preconstituidas (declaración de un testigo con enfermedad grave que puede morir antes de celebrarse e! juicio, o el testigo que prevea que en esa fechas presumiblemente hará un viaje que le impida acudir al juicio, entre otros supuestos). En cualquier caso, esa prueba se debe documentar y hacerse de la misma forma y manera que se realizaría ante el tribunal sentenciador; es decir, en presencia del acusado, su abogado y el Ministerio Fiscal y acusación si estuviese personada. No obstante lo cual, las partes acusadoras deben hacer valer nuevamente esta prueba en el acto del juicio, aunque se hace como prueba documental. En la sentencia, sea condenatoria o absolutoria, el juez debe explicar las razones que le han llevado a absolver o a condenar al acusado sobre la base de las pruebas practicadas en el acto del juicio; a esto se le llama el razonamiento jurídico de la absolución o condena.

3.- EFECTOS DE LA ABSOLUCIÓN

Cuando se dicta una sentencia absolutoria, ésta tiene unas consecuencias de diversa índole, que puede afectar a dos esferas bien diferentes: la penal y la civil. En cuanto a la penal, si el acusado está en situación de prisión provisional será puesto inmediatamente en libertad, así el artículo. 983 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal dispone que: “Todo procesado absuelto por la sentencia será puesto en libertad inmediatamente, a menos que el ejercicio de un recurso que produzca efectos suspensivos o la existencia de otros motivos legales hagan necesario el aplazamiento de la excarcelación, lo cual se ordenará por auto motivado. ”
Cuando la sentencia es firme; es decir, que no es objeto de recurso, produce un efecto de cosa juzgada formal y material. El primer caso puede ser, o bien porque la resolución no sea susceptible de recurso alguno, o bien porque se hayan agotado todos los recursos previstos por la ley. Y, en cuanto a la segunda, la cosa juzgada material impide que se pueda iniciar un segundo proceso por el mismo hecho (siguiendo el ejemplo que se exponía al principio de la exposición de la voz sobre
diferencia entre hecho y delito: la muerte una persona, aunque se le califique forma diferente: asesinato en vez de homicidio) y contra e! mismo acusado, penada impediría que se iniciara otro proceso por ese mismo hecho contra otro sujeto distinto del que ha sido absuelto. Por ello, tal y como se dijo anteriormente, lo verdaderamente importante es el hecho no el delito, que puede ser calificado de forma diferente.

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