IMPUGNACIÓN AL RECURSO DE APELACIÓN POR SENTENCIA ABSOLUTORIA

IMPUGNACIÓN AL RECURSO DE APELACIÓN POR SENTENCIA ABSOLUTORIA

AL JUZGADO PARA ANTE LA AUDIENCIA PROVINCIAL

Dña. ………., Procuradora de los Tribunales y de D. ………., según tengo debidamente acreditado en el procedimiento arriba referenciado, ante el Juzgado comparezco y DIGO:

En fecha ….. de ………. pasado me ha sido notificada providencia del anterior día ….. de ………., por la que se admite a trámite el recurso de apelación interpuesto por la representación de los Sres. ………. y ………., contra la sentencia de ….. de ………. anterior, dictada por el Juzgado de lo Penal n.º ………. de ………. por la que se absolvió a mi patrocinado, D. ………., del delito contra la propiedad industrial del que se le acusaba por los ahora recurrentes.

Al amparo del art. 795.4 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y demás disposiciones concordantes, por medio del presente escrito, en tiempo y forma vengo a IMPUGNAR el antedicho recurso de apelación, con base en las siguientes

CONSIDERACIONES

ÚNICA. El recurso interpuesto de contrario debe ser desestimado sin necesidad de mayor detenimiento, por cuanto en nada desvirtúa las conclusiones fácticas y jurídicas a que llegó la sentencia contra la que se alza.

Efectivamente, el recurrente, con manifiesta temeridad y olvido de lo acontecido en el acto del juicio oral, así como de la transcripción del mismo en el acta correspondiente, pretende combatir la sentencia de ….. de ………. pasado sin mayor bagaje ni fundamento que la propia declaración de voluntad del recurso, cuya apreciación de los hechos es claramente interesada y errónea, no respondiendo en absoluto ni a la realidad de los mismos, ni a la lógica más elemental, ni, en definitiva, a la contundente prueba practicada en la vista del juicio oral del que dimana el recurso que ahora impugnamos.

En este sentido, a la hora de fundamentar su recurso, y en lo que se refiere a mi representado, el recurrente no cita un solo elemento de prueba que demuestre el error que se invoca: ni testificales, ni periciales, ni documentales, ni el propio tenor de los interrogatorios de los acusados. Y no lo hace por la sencilla razón de que tal hipotética prueba NO EXISTE. Antes al contrario, TODAS LAS PRUEBAS practicadas en el acto del juicio oral (como las diligencias de la instrucción), si algo acreditan con rotundidad es precisamente que mi patrocinado ni pudo cometer ni cometió el delito por el que insistentemente le acusan los entonces querellantes y ahora recurrentes.

Así, el recurso que se impugna olvida temerariamente que, tras la vista oral, ninguna duda puede caber de que los hechos en lo que se refiere a mi patrocinado ocurrieron EXACTAMENTE como relatábamos en nuestro escrito de defensa de ….. de ………. pasado, escrito al que nos remitimos en su integridad en virtud del principio de economía procesal. En concreto, la prueba practicada sí ha acreditado:

1º.- Que D. ………. se limitó a comprar a D. ………. y D. ………. las máquinas taladradoras que éstos ya tenían fabricadas, sin incitarles a producir en perjuicio de unos derechos de propiedad industrial los de los querellantes cuya concreta existencia desconocía mi representado (véanse las declaraciones de los propios D. ………. y D. ……….).

2º.- Que las concretas relaciones mercantiles entre D. ………. y D. ………. y mi representado se iniciaron cuando este último recibió publicidad de aquéllos en la que se ofrecía la venta de las repetidas máquinas taladradoras, a un precio sensiblemente inferior al de otras empresas (no sólo la de los querellantes), y señalando en tal publicidad los Sres. ………. y ………. que su máquina estaba patentada bajo el n.º ………… (véase documento n.º 11 de los acompañados con nuestro escrito de defensa y declaraciones de los Sres. ………., ………. y ……….).

3º.-  Que D. ………. no tenía por qué dudar de la existencia de esa patente, dado que mi representado se iba a limitar a comprar el mejor producto al mejor precio, sin buscar por consiguiente la producción de esa máquina (véanse las declaraciones de los Sres. ………. y ……….), motivo por el cual D. ………. no fue a comprobar la veracidad de dicha patente.

4º  Que dado que existían otras empresas fabricantes de ese tipo de máquinas (declaraciones de D. ………. y D. ………., testifical de D. ………., declaración de D. ………. y documentales aportadas), tampoco había un motivo especial para comprobar quién las podía tener patentadas (como hubiera sido exigible de tratarse de un producto indudablemente novedoso y único).

5º Que el motivo que llevó a mi representado a optar por la máquina de D. ………. y D. ………., despreciando otras ofertas, fue fundamentalmente, el menor peso y la mayor manejabilidad de aquélla.

Por tanto, nos preguntábamos y nos seguimos preguntando cómo pretendían exigir los ahora recurrentes a mi patrocinado responsabilidades por haber comprado máquinas a quienes decían tenerlas patentadas sin estarlo, cuando los propios querellantes tuvieron que reconocer que se pusieron a vender sus máquinas invocando una patente que todavía tardaría diez meses en serles concedida.

La Sentencia que se impugna de contrario, en su Fundamento Jurídico Segundo, absuelve a mi patrocinado al no haberse acreditado, según se deduce del factum de la resolución, que realizara conducta alguna encuadrable en el tipo penal señalado con anterioridad, habiéndose limitado a la búsqueda y selección de las ofertas de productos que resultaran de mayor interés económico, entre los que se encontraba la máquina fabricada por los acusados de precio inferior a la ofertada por los querellantes.

Con ello, el a quo no hizo sino exteriorizar la única convicción que, tras las dos sesiones del juicio y gozando de la inmediación que ahora pretende obviar el recurso, podía haberse alcanzado en relación a la conducta de mi representado; a saber, que la misma fue absolutamente intachable respecto de las normas de buena fe que rigen usualmente en el mercado (lo que no pueden decir, por ejemplo, los querellantes, que no dudaron en enviar publicidad engañosa a mi representado, como hemos visto anteriormente).

Con ello, en definitiva, la correctísima sentencia en lo relativo a nuestro patrocinado que se recurre cansinamente por la acusación particular, debe ser confirmada en su integridad, por cuanto de las pruebas practicadas se comprueba que no hay error alguno al efecto, como parecen decir los recurrentes aunque sin mencionar una sola prueba que demuestre ese error, probablemente creyendo que, dada la solvencia económica y moral de D. ………., éste iba a aceptar cualesquiera condiciones con tal de no verse involucrado en este procedimiento y quienes, al comprobar que nada iban a conseguir de mi mandante, insisten reiterada y temerariamente en imputar un delito que saben no ha cometido.

Por todos estos motivos, solicitamos en su día, al amparo del art. 240 3.º de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, la imposición de las costas a la acusación particular, ante su evidente temeridad y mala fe manifiestas. Sólo una benevolente actitud del Juzgado (ante lo visto y oído en el acto del Juicio oral), puede explicar que no se hayan impuesto las costas de esta defensa a los Sres. ………. y ………..

Por eso, y ante la reiteración de los pedimentos de la acusación en la presente apelación, no cabe duda de que, confirmada la Sentencia absolutoria de mi representado, ha de acordarse la mentada imposición de costas a los recurrentes, con reserva de cuantas acciones haya lugar en Derecho para mi patrocinado.todo ello,

SUPLICO AL JUZGADO que teniendo por presentado este escrito, se sirva:

1.º Tener por impugnado en tiempo y forma el recurso de apelación interpuesto por la representación de los Sres. ………. y ………. contra la sentencia de ese Juzgado de fecha ….. de ………. pasado.

2.º Elevar el presente escrito junto con el resto de actuaciones a la Sala.

Y A LA SALA SUPLICO que previos los trámites legales que sean oportunos y en atención a las consideraciones expuestas en el presente escrito, se sirva:

1.º Desestimar el recurso de apelación interpuesto por la acusación particular.

2.º Confirmar la absolución de D. ………., decretada en la sentencia de ….. de ………. pasado, dictada por el Juzgado de lo Penal n.º ………. de ………. en el Juicio Oral ………./………..

3.º Imponer las costas del presente recurso a los recurrentes por su manifiesta temeridad y mala fe.

Todo ello, por ser Justicia que pido en ………., a …………..Fdo. ……….   Fdo. ……….

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