los derechos de los animales y de los humanos

Es noticia el hecho de que según algunas informaciones , las autoridades sanitarias han dado orden de sacrificar al perro de la enfermera afectada por el ébola.

Con ello se pretende acabar con el riesgo de contagio del animal. Ciertamente el derecho de los animales a la vida no está regulado en nuestro ordenamiento, y ante un posible peligro de riesgo para las personas se sacrifica al perro y ya está.

Sin embargo creo que deberíamos fijarnos más en los derechos de las personas y en la equidad; cuando esta enfermera se reponga (no queremos pensar otra cosa) volverá a casa y le dirán que han matado a su mascota (por lo aparecido en los medios de comunicación es un matrimonio sin hijos) por que alguien tomó la decisión política de traer a dos misioneros de África a España con el consiguiente riesgo, lo cual no critico, tampoco el tremendo gasto que aquello supuso, pues pienso que si de verdad se creía que en España se podrían salvar no se podría haber adoptado otra postura.

Sin embargo si comparamos aquello con el gasto que supondría tener aislado en cuarentena al animal, para que, si todo va bien, la dueña cuando salga del hospital pueda tener a su mascota,el gasto de esto último es ínfimo en comparación y se preserva ya no el derecho del animal a la vida (que no existe) sino el derecho de la enfermera a que su “mejor amigo” siga viviendo.

Esta gente, el personal sanitario, tiene derecho al igual que los misioneros que fueron repatriados, a que ya que ponen en peligro sus vidas por salvar las de los demás, se les tenga una consideración especial.

No se trata de aventureros que se meten en cuevas por placer o realizan viajes por lugares peligrosos que todos los países desaconsejan y luego hay que rescatar con alto coste (alguna vez la vida de personas) se trata de trabajadores.

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